domingo, 31 de julio de 2011

CABAÑUELAS

Mañana será 1 de agosto, así que hemos pensado que es un buen momento para incluir esta palabra, e inaugurar con ella una nueva temática que puede resultar interesante en materia de términos desconocidos y curiosos, el campo de la meteorología.

Las cabañuelas están definidas en el DRAE como el cálculo que, observando las variaciones atmosféricas en los 12, 18 ó 24 primeros días de enero o de agosto, forma el vulgo para pronosticar el tiempo que ha de hacer durante cada uno de los meses del mismo año o del siguiente. Proviene del diminutivo desusado de cabaña.
Es el método trasmitido de forma oral que utilizaban antiguamente los pastores y agricultores para la predicción meteorológica local; hoy día apenas lo conservan las personas más ancianas de las zonas rurales. Actualmente existe la A.C.E.C.A. (Asociación Cultural Española de Cabañuelas y Astrometeorología) que aglutina los conocimientos de esta "ciencia popular" para su conservación y difusión.

Aunque esta práctica empírica, sin base científica pero inspirada en siglos de observación de los fenómenos atmosféricos, se ramifica en distintos métodos, el más extendido es el de las cabañuelas de agosto.
A grandes rasgos se trata de observar la temperatura, nubes, vientos y masas de agua durante los primeros 25 días de agosto. El primer día es el "día del juicio universal meteorológico" que corresponde al año siguiente al completo. Del día 2 al día 13 se denominan "cabañuelas maestras" y representan los meses consecutivamente, partiendo desde enero. Por último, desde el día 14 al 25, en las "cabañuelas retorneras" se representan los meses en orden inverso.
Una vez anotados los datos quedaría la fase de interpretación de los mismos, lo que se denomina "casar las cabañuelas". Con esto ya se dispondría del pronóstico climatológico de la zona observada, a un año vista.

Si os ha parecido interesante, ya tenéis la herramienta. A partir de mañana podéis poneros manos a la obra para poder planificar vuestros viajes playeros del año próximo. Mucho más que los hombres del tiempo de la tele no os equivocaréis!!

sábado, 30 de julio de 2011

GURRUMINO/A

Vamos a incorporar hoy un nuevo insulto con gracejo para llevar los momentos de ira con mejor humor. Gurrumino puede sonar a algo pequeño y tierno o quizá a algo escatológico, pero en realidad se utiliza en el lenguaje coloquial, según la RAE, como sinónimo de ruin, desmedrado y mezquino. Es una palabra de origen incierto.
Además tiene otras acepciones en distintos países latinoamericanos y en distintas comunidades españolas. A saber:
     -En Salamanca alude a un chiquillo, niño o muchacho.
     -En nuestra región extremeña, y también en Cuba, puede referirse en género femenino a una pequeñez, fruslería o cosa baladí.
     -En Bolivia es un sinónimo poco usado de cobarde.
     -En Nicaragua se refiere a algo pequeño.
     -En Ecuador, la terminación femenina es equivalente a cansera, molestia.

Cerramos el post con un último detalle llamativo acerca de este curioso y polisémico término. Coloquialmente, aunque es una acepción poco usada, se puede utilizar para referirse al hombre que tiene contemplación excesiva con la mujer propia. De la misma manera, la forma femenina alude expresamente a la actitud de condescendencia y contemplación excesiva con la mujer propia.
Y nos preguntamos, ¿esta última acepción se considera una cualidad positiva o negativa? ¿Qué pensáis?

jueves, 28 de julio de 2011

AJILIMÓJILI

No cabe duda que el nombre de esta sabrosa salsa resulta especialmente llamativo y "esdrújulo".
Según la Real Academia, que en esta ocasión nos aporta una definición un tanto escueta, ajilimójili es un término coloquial que procede de ajo y moje y hace alusión a una especie de salsa o pebre para los guisados [Pebre proviene del latín piper, -ĕris, pimienta, y se refiere a una "salsa en que entran pimienta, ajo, perejil y vinagre, y con la cual se sazonan diversas viandas"]
Aunque la definición de ajilimójili no lo aclara, sí lo hace su etimología; uno de sus ingredientes principales es el ajo. Se trata de una especie de vinagreta, típica de la gastronomía jiennense, que se puede preparar de distintas formas; originariamente sólo estaba compuesta de ajos, aceite y yema de huevo, aunque también se pueden añadir patatas, pimientos rojos, vinagre... Generalmente se toma untado en rebanadas de pan.
Por otra parte la RAE incluye una locución adverbial coloquial que contiene esta curiosa palabra. Con todos sus ajilimójilis se emplea con el significado de "sin que falte de nada, incluso lo accesorio".

Y para finalizar una curiosidad más. Al parecer, el término ajilimójili es la palabra del castellano que contiene un mayor número de firuletes, contando la tilde y los puntos de las íes y las jotas, hasta un total de siete [Aunque la RAE define firulete como "adorno superfluo y de mal gusto", es el término usado de forma no oficial para referirse a tildes, puntos (i,j), diéresis y virgulilla bajo una única denominación].

miércoles, 27 de julio de 2011

VIRGULILLA

En un blog como este, dedicado a las palabras curiosas e interesantes del castellano, estábamos tardando demasiado en hacer referencia a la virgulilla. Una palabra que resulta vistosa y llamativa por sí misma, y a pesar de que pudiera parecer que hace referencia a algo pequeño, banal e insignificante, en realidad forma parte de uno de los signos más característicos de nuestra ortografía y convierte uno de nuestros caracteres en un símbolo casi único.

Según el DRAE, virgulilla es el "signo ortográfico de forma de coma, rasguillo o trazo; por ejemplo el apóstrofo, la cedilla, la tilde de la ñ, etc.". Aunque su uso más común se refiere al símbolo «~» que conforma la letra "ñ", posee una segunda acepción para referirse a "raya o línea corta y muy delgada". El origen del término es el diminutivo de vírgula [del latín virgŭla, diminutivo de virga, vara. Se refiere a una vara pequeña o a una raya o línea muy delgada en su segunda acepción].

Aunque tuvo su origen en el castellano y en contra de la creencia general, la consonante nasal y palatal ñ no es exclusiva de nuestra lengua. También se emplea en idiomas tan diversos como el chamorro (idioma oficial de la Isla de Guam e Islas Marianas), tetun (idioma oficial de Timor Oriental), filipino, wólof (idioma más hablado en Senegal, nativo de la etnia wólof) o varias lenguas indígenas americanas (quechua, aymara, guaraní), entre otros.
El origen de la eñe se sitúa en la necesidad que surgió para representar un sonido nasal inexistente en latín. El dígrafo original nn pasó a abreviarse en monasterios e imprentas como una n más pequeña sobre otra, hasta dar lugar a la rayita más o menos ondulada que hoy conocemos.

Así que ya sabéis cómo se llama el elemento diferencial de nuestra eñe, aunque lo seguiremos llamando gusanito, gurruño, rabito, ondulación... 'incluso nombres más peculiares como nubecita o mariposa!!

sábado, 23 de julio de 2011

SERPENTEANTE

Se está disputando la semana decisiva del Tour de Francia, la competición más reconocida del ciclismo internacional. Existen además algunas posibilidades, aunque escasas, de que el ganador final sea un corredor español, alargando así la racha de triunfos del deporte de nuestro país.

Pues en este contexto deportivo, durante las retransmisiones, podemos escuchar continuamente un término que no está recogido en el diccionario de la Real Academia. Es la palabra serpenteante. Todo el mundo entiende su significado, que por otra parte resulta muy gráfico, y además procede de un verbo aceptado, serpentear [Andar, moverse o extenderse, formando vueltas y tornos como la serpiente]. Pero en sí mismo no es un vocablo aceptado. A menudo los locutores o redactores se refieren a los recorridos diarios o los ascensos a los puertos de montaña como serpenteantes, aludiendo a su perfil sinuoso y revirado. Por ejemplo en LaVozdeGalicia, Deia, o hasta en RTVE. Incluso el logo de la Vuelta a España del año 98 aludía a este concepto!!
Pero no sólo en el contexto ciclista se usa esta palabra de forma incorrecta. También se utiliza en alusión a senderos (ABC), cauces de ríos (DiariodeLeón) o a la muralla china (Expansión) por ejemplo; incluso metafóricamente para referirse a la vida de alguien (ElDiariodeCádiz).

Así que mientras esperamos que la Real Academia acepte este nuevo término, lo que tampoco parece improbable sabiendo que está reconocido el verbo serpentear, Contador y sus colegas tendrán que seguir ascendiendo puertos retorcidos, sinuosos, revirados...