sábado, 6 de agosto de 2011

LINCHAR

Este es el sueño de todo aficionado a la lingüística, que dediquen una palabra a tu nombre (o tu apellido). Otra cuestión es que sea por méritos propios o, por el contrario, sea achacable a causas no demasiado respetables y elegantes...

Y este es el caso de la palabra de hoy. El verbo linchar no resulta desconocido ni es especialmente bonito o curioso, pero donde recae su carácter llamativo es en su etimología.
El DRAE recoge el término linchar como "ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a un reo".
El origen de este vocablo es el apellido del juez estadounidense Charles Lynch, un juez del estado de Virginia que en el siglo XVIII -concretamente en 1780 en plena Guerra de la Independencia de los Estados Unidos- decretó la ejecución sin posibilidad de juicio de un grupo de conservadores acusados de ser los causantes de una sublevación.
Un linchamiento se produce generalmente de forma espontánea debido a algún motivo concreto como la supuesta comisión de un delito mal visto socialmente. De forma habitual la multitud persigue la muerte de la persona o personas agredidas y, por tanto, es un acto que está fuera de la ley; aunque no es necesario que se produzca esa muerte para ser catalogado como tal. El linchamiento está penado por ley para proteger el orden público y la facultad sancionadora exclusiva del Estado, lo que se conoce en términos jurídicos como ius puniendi (derecho a penar o sancionar).

Sea como fuere, el juez Lynch pudo perpetuar su apellido para la historia. Sería de los que pensaban que lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal...

1 comentario:

  1. El linchamiento es una costumbre ancestral de las culturas indigenas especialmente en las comunidades andinas, tambien conocida como "justicia por mano propia", debido a la incuria de los jueces encargados de aplicar las leyes para realizarse un juicio justo.

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