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Por supuesto también hemos acudido a nuestra socorrida RAE. Y hemos encontrado lo que podríamos llamar una definición en cadena: farrapo nos redirige a harrapo; harrapo nos lleva hasta arrapo y, a su vez, arrapo, además de incorporar una segunda acepción: "pizca, pequeña cantidad", nos remite a harapo.
Seguimos tirando del hilo: harapo, procede de [h]arpar [arañar o rasgar con las uñas. Hacer tiras o pedazos algo], quizá influido por trapo, y en su primer significado nos dirige hasta la segunda acepción de andrajo, donde, después de tantos pasos intermedios, podremos entender por completo el significado del término inicial. Por fin.
Andrajo proviene del árabe hispánico ḥaṭráč, necio, pelagatos, evolución del árabe clásico {ht} o {dr}, parlotear, y se refiere a la prenda de vestir vieja, rota o sucia, o al pedazo de jirón de tela viejo, roto o sucio (bastante similares ambas acepciones, ¿no creéis?). Además, como curiosidad, posee una tercera acepción despectiva, "persona o cosa muy despreciable", que pasa a engrosar nuestra sección de insultos curiosos.
Y cerramos el post con una duda más. La cadena de definiciones nos ha recordado el término jarapo. En casa siempre se ha utilizado para referirse a los extremos de la camisa/camiseta/polo por fuera del pantalón: "¿Dónde vas con esas pintas, con los jarapos por fuera?". Suena muy parecido y tiene cierta relación con el significado común de las palabras anteriores; sin embargo no está admitido por la Real Academia. Quizá sea un vulgarismo derivado de esta cadena, debido a la pronunciación aspirada de la hache por nuestra influencia extremeña ¿En vuestras zonas no se emplea así?
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